El Proyecto Guadalupe consiste en un ciclo formativo, cuyo objetivo central es proporcionar los conocimientos necesarios para comprender el valor de la vida humana, y favorecer el desarrollo de los valores cristianos, con el fin de promover la defensa de la vida desde su inicio hasta la muerte natural.

El ciclo comprende una actividad mensual, a través de mesas redondas, foros y conferencias, que se coordinarán con el apoyo de la UCSC a través de su Facultad de Medicina e Instituto de Teología. La encargada del Proyecto es la señora Carla Nieto Garro (carla.nieto.garro@hotmail.com)

Antecedentes

La Verdad revelada es clara y contundente: la Vida humana pertenece a Dios. Tiene un origen y un término natural. La vocación al matrimonio y a formar familia es, sin duda, un regalo del Creador. Es en el seno de una familia donde se forja y desenvuelve más plenamente la vida humana. El adecuado desarrollo de la persona no solo requiere de un ambiente materialmente saludable, es fundamental que los padres hayan recibido una adecuada formación en valores, que asegure la educación cristiana de los hijos.

La sociedad actual, inmersa en la cultura de la muerte, promueve una vida sin sentido, que es aceptada por la conciencia adormecida del ser humano, y de esta forma, acciones claramente anti-vida son aceptadas como necesarias. Intereses nacionales e internacionales operando en la oscuridad, contando con la ignorancia e indiferencia de la mayoría del pueblo católico, así como la inercia de otros tantos, han logrado instalar conceptos falsos en la sociedad. Antivalores, a los que como Iglesia, debemos oponernos con la fuerza de la Verdad. La actual ley que despenaliza el aborto en tres causales abrirá la puerta al aborto libre, y probablemente seguirá la eutanasia, como ha sido el derrotero en otras latitudes.

Contar con una sólida formación, que dé respuesta a las necesidades de la comunidad es imprescindible. Los católicos debemos participar en el debate nacional y diocesano, con argumentos reales, mostrando seriamente la verdad evangélica. Debemos ampliar la masa crítica de católicos participantes en la diócesis, para lo que se requiere proporcionar instancias de formación.

En atención a lo planteado, nos proponemos ofrecer una instancia de capacitación, en la que expertos en los temas contingentes, entreguen conocimientos aclarados y profundizados a la luz del evangelio. Así también, capacitar en habilidades y manejo de tecnologías que favorecen la participación activa en la adquisición de conocimientos. Además, en potenciar capacidades para planificar, realizar y evaluar acciones tendientes al bien común. Las experiencias nacionales e internacionales demuestran que la formación en valores logra modificar conductas de la población. Todos tenemos derecho a conocer la verdad, y en base a ella, tomar nuestras decisiones.